Este septiembre ha finalizado el proyecto Life Biorgest, de mejora de la biodiversidad en los bosques mediterráneos a través de la gestión forestal. A lo largo de cinco años se han realizado decenas de actuaciones en más de 200 hectáreas demostrativas de Catalunya y Occitania, para poner a prueba la capacidad de los bosques multifuncionales de incrementar su biodiversidad y de influir en los procesos de madurez de los bosques. Los resultados son muy buenos, ya que se ha alcanzado un consenso en temas complejos como valorar la biodiversidad potencial de un bosque y su grado de madurez, así como en las prácticas y trabajos a realizar para mejorarla y los incentivos para facilitar que los titulares de los terrenos inviertan en ellos.

El efecto de estas actuaciones y el análisis de 185 inventarios en bosques gestionados ha permitido determinar que los trabajos forestales llevados a cabo no afectan negativamente a la biodiversidad. Por el contrario, las prácticas incorporadas a estos trabajos tendrán un efecto directo sobre el incremento de algunos grupos de organismos bioindicadores del buen estado de salud de los bosques, como murciélagos o insectos saproxílicos que viven en las cavidades de los árboles y pájaros trepadores, entre otros, así como plantas y hongos.

 

Para analizar estos parámetros, los impulsores del proyecto han desarrollado una herramienta propia que evalúa la capacidad que tienen los bosques para albergar diferentes especies de plantas, animales y hongos. Se trata del Índice de Biodiversidad Potencial (IBP), un instrumento de apoyo a la planificación y gestión forestal, diseñado por especialistas para facilitar la integración de criterios de conservación de la biodiversidad en la gestión multifuncional de los bosques. Esta herramienta es fruto de varios años de trabajo entre científicos y expertos del mundo de la conservación y gestión forestal y una de sus virtudes es que está pensada para ser utilizada por personas no expertas en conocimientos naturalísticos. El IBP se basa en la evaluación que se realiza sobre el terreno, con un ejercicio de entre 20 y 40 minutos, de los 10 factores de la estructura y hábitats asociados al bosque que influyen de forma más significativa en la biodiversidad que puede acoger el bosque.

Los efectos del cambio climático, una de las principales amenazas  

Los socios del proyecto han presentado los resultados finales del Life Biorgest en una jornada celebrada en el Institut d’Estudis Catalans, en Barcelona, donde se ha puesto de manifiesto que los efectos del cambio climático son una de las principales amenazas para la conservación de los bosques. Y que la gestión forestal sostenible, integrando prácticas de conservación de la biodiversidad, es una de las mejores herramientas para hacerle frente. Teniendo en cuenta que en Catalunya el 80% de la superficie forestal es de propiedad privada, los selvicultores son una figura clave para este objetivo de conservación. De hecho, Catalunya ya es un referente en el impulso de la gestión forestal sostenible, y el proyecto también ha servido para evidenciar que es necesario seguir facilitando consensos entre los silvicultores y los profesionales forestales y de la conservación de la naturaleza, poniendo en valor los servicios ecosistémicos de los bosques no retribuidos e incorporando incentivos que contribuyan al pago de estos servicios ambientales y sociales del bosque.

Las conclusiones del proyecto también ponen el foco en el impacto positivo de la biodiversidad en la adaptación del bosque al cambio climático y el rol de los bosques maduros en la conservación de esa biodiversidad.

Impacto socioeconómico muy positivo

En paralelo, se ha presentado el informe de evaluación socioeconómica del proyecto, un documento que concluye que la implementación del Life Biorgest ha supuesto la contratación de 68 personas para la realización de sus acciones, y ha contado con la participación de 623 personas en sus 15 sesiones formativas realizadas sobre terreno y también telemáticamente. El informe también destaca el impacto técnico y científico, puesto que a lo largo del proyecto se han publicado 40 artículos. Por este estudio se han tenido en cuenta 52 indicadores de aspectos como el empleo, el impacto sobre la economía local, la formación, el impacto técnico y científico, la difusión del proyecto, así como su relevancia en el marco normativo y de planificación. En este último ámbito, cabe destacar que los resultados del Life Biorgest han permitido sentar las bases sobre la mejor manera de incentivar y fomentar la silvicultura integrativa, con la publicación de ayudas a la propiedad forestal, y también han contribuido al establecimiento de propuestas por un cambio en las directrices de gestión por la ordenación de los montes de Catalunya.

Con las acciones llevadas a cabo a lo largo de los 5 años de Life Biorgest, se ha alcanzado el principal objetivo del proyecto, que es reforzar el papel de la propiedad forestal como un activo para la conservación y mejora de la biodiversidad.

El Life Biorgest ha sido coordinado por el Consorci Forestal de Catalunya y ha contado con la participación del Centre de la Propietat Forestal (CPF), el CREAF, el Centre de Ciència i Tecnologia Forestal de Catalunya (CTFC), la Xarxa per a la Conservació de la Natura (XCN) y el Centre National de la Propriété Forestière (CNPF), en Francia. El proyecto ha sido cofinanciado por el programa Life de la Unión Europea, la Generalitat de Catalunya y la Diputació de Girona.

De este modo, el proyecto integra un equipo pluridisciplinar de propietarios forestales, administración, científicos y expertos del mundo de la conservación y gestión forestal del bosque. Y aquí se encuentra otra de las virtudes de este proyecto, que ha logrado reunir y sumar sinergias entre la administración, centros de investigación, entidades de conservación y propietarios forestales, bajo la premisa de sumar esfuerzos para mejorar la biodiversidad de nuestros bosques.