El proyecto LIFE BIORGEST se desarrolla en Cataluña (NE España) y Occitania (SE Francia) y abarca los Hábitats forestales de Interés Comunitario (HIC) más extendidos y representativos de la región mediterránea de Europa occidental: bosques (puros y mixtos) de encina, robles de climas subhúmedos, pinares y alcornocales.

Cataluña presenta una superficie de bosque de 1.318.000 ha (42% del territorio), y de ésta el 50% corresponde a las formaciones en las que se lleva a cabo el proyecto (encinares, pinares mediterráneos de Pinus halepensis, robledales submediterráneos de Quercus humilis, Q. faginea y Q. canariensis, y alcornocales). Estas formaciones también son de gran relevancia en Occitania, ocupando 527.000 ha (88% de la superficie forestal).

En cuanto a este tipo de formaciones, existe un consenso general en que, en el contexto de abandono de usos del bosque y abundancia de masas jóvenes, coetáneas y de monte bajo, la gestión forestal es clave para incrementar el estado de conservación favorable. Es decir, fomentar bosques con densidades y estructuras heterogéneas y con proporciones adecuadas de rodales en diferentes estados de desarrollo y que favorezcan la conectividad. Además, esta gestión es esencial para la protección frente a los grandes incendios forestales y otras perturbaciones y para garantizar la provisión sostenible de los servicios ecosistémicos.

En el ámbito del proyecto existen modelos ampliamente conocidos y utilizados de gestión sostenible y multifuncional de los espacios forestales, como por ejemplo los modelos ORGEST en Cataluña, modelos de selvicultura próxima a la naturaleza, Directrices de Gestión francesas, etc. Sin embargo, el énfasis de estos modelos y orientaciones de gestión suelen tener como objetivo prevalente la producción de madera u otros productos forestales no madereros, la protección física del suelo, la mejora de la vitalidad y la prevención de incendios. Aunque estos modelos de gestión también integran algunos criterios de conservación de la biodiversidad y códigos de buenas prácticas para la correcta implementación de la gestión, habitualmente no tienen como objetivo preferente la conservación de la biodiversidad, relegando este criterio a un segundo plano.

Para desarrollar criterios de gestión forestal mediterránea que contemplen la mejora de la biodiversidad como objetivo prevalente, hacen falta indicadores de madurez y de complejidad estructural que se relacionen con la biodiversidad y en especial con la fauna especialista forestal. Y para ello hacen falta bosques de referencia en los que se conozcan las dinámicas naturales, que ayuden a determinar cuáles pueden ser los valores objetivo para diferentes indicadores (madera muerta en pie y en suelo, presencia de árboles grandes, cavidades, etc.) y sirvan de base para la toma de decisiones a nivel de gestión.

En este sentido, el LIFE BIORGEST tiene por reto generar prescripciones técnicas mucho más completas e integradoras para la incorporación de la conservación de la biodiversidad en la gestión multifuncional, de una forma que no ha sido abordada hasta la fecha en la región. Además, el proyecto incluye la implementación de nuevos mecanismos de financiación y compensación.